Me encontré con unos artículos escritos con mucho humor, de fácil lectura, y que, al parecer, y yo creo que porque los periódicos los lee cualquiera, muchos lectores se los tomaron en su momento como reales, cuando claramente es un guiño a la familia tipo y a la felicidad de pertenecer a ella aún con sus múltiples defectos. Unos defectos que tomados con humor se convierten en una lectura fresca y divertida que no ocupa casi tiempo, y sin duda, ningún lugar en la mente del lector.Si lo que buscáis es desconectar del mundanal ruido sin tener que utilizar la cabeza más que para sujetar el pelo, este es vuestro libro. Una crónica de un agosto de tintos de verano, de la vida cotidiana de una familia que aparentemente, y sólo aparentemente es la de la autora, en un pequeño pueblo de verano ubicado concretamente, al modo Cervantino, cercano a Madrid.
